Opinion de un redactor de Milenio.com
Discreción absoluta es la característica de Michel Bauer como presidente del América. Mientras sus más fervientes enemigos hacen patéticas radiografías en la televisión mexicana, mostrando las características de quien puede ser su próximo entrenador, en el América hay silencio a seis días de que inicie el draft en Cancún.
Algo llevan avanzado y es que el club ya inició su remodelación, evitando así la estupidez de cambiarse a los terrenos que tiene Televisa en Santa Fe. Si algo tiene América es identidad en Coapa y mudarlo a esta lujosa e incómoda colonia sería un garrafal error, aunque la prensa los siga en donde estén ubicados. Ojalá que recapacite Bauer, que tal vez la idea de tener cerca de Televisa Santa Fe su nueva responsabilidad le daría oportunidad de combinar dos chambas y no dejar las jugosas ventas de la televisora.
¿Quiénes pueden ser los refuerzos? Simple. Del mercado nacional pagarán lo que sea por tres jugadores: Jaime Correa, Darío Verón y Paulo da Silva. Estos tres llegarán pronto; es más, tal vez el mismo día que presenten oficialmente a Bauer. Del entrenador está entre dos argentinos, Miguel Ángel Russo y Ramón Ángel Díaz, siendo el Pelado quien más cerca está del América. Sobre Juan Antonio Luna regresa a la Primera A con una labor de entrenador pero con una responsabilidad distinta: preparar jugadores que de verdad tengan el nivel de estar en el primer equipo y no fiascos que por necesidad tuvieron que dar un paso anticipado como Omar Tena, Daniel Márquez o José Zavala.
Sobre el mercado en el extranjero la instrucción de Emilio Azcárraga es NO LIMITS. Aunque sabemos que no estarán enfrascados en una lucha multimillonaria por las grandes estrellas del mundo, porque aunque no haya límite habrá congruencia.
No hay duda que estarán trabajando para la creación de una nueva historia que debe estar ligada al éxito, y el futbol mexicano se presta para ello, ya que la irregularidad de todos los equipos hace que con muy poco puedas conseguir un campeonato. No me parece que Díaz sea el entrenador ideal y tal vez su fracaso se dé rápido, pero insisto, todo es posible en un futbol donde los proyectos a largo plazo no existen y la desesperación de los directivos se manifiesta con decisiones absurdas.
Una nueva directiva que no tiene más experiencia que cursos por correspondencia firmados por Johan Cruyff podría fracasar rápidamente. Pero habrá que darle el beneficio de la duda y quien se meta de lleno al terreno deportivo debe tener libertad plena para trabajar y decidir, sobre todo para decidir. Bauer es un hombre de éxito empresarial y debe aprovechar su experiencia para rehacer la imagen de un devaluado equipo.
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